#Locales
Se desarrollo en nuestra ciudad, en las instalaciones de la Sociedad Italiana, el segundo encuentro de microhistoria del 2010, a través del programa conjunto que llevan la UNLP y el IFD Alfredo Meyer denominado Tendiendo Puentes.
Diario del Bicentenario habló con el Profesor Guillermo Quinteros sobre la temática abordada en esta encuentro “En esta oportunidad venimos, en el marco del programa Tendiendo Puentes, para realizar una charla a propósito del Bicentenario. Conjuntamente con el Instituto Meyer y la Universidad nos referiremos a los debates más recientes acerca de la Revolución de Mayo”.
Consultado sobre cuáles son esos debates más actuales sobre uno de los hechos mas sobresalientes de la historia Argentina explicó “Los estudios académicos siempre se popularizan tardíamente, eso implica que lo que se discute a nivel masivo no es exactamente lo que se trata en la universidad. Remitiéndome a los estudios de los últimos 25 años, se han puesto en debate cuestiones que son centrales para entender el tipo de revolución americana que se dio en el contexto hispano americano, donde cada una tuvo sus especifidades locales pero en particular Argentina. Una de las cosas que comienzan a debatirse es justamente como los revolucionarios en esa etapa piensan en estado, en república, en conceptos como libertad, pueblo, nación, individuo, ya que todo eso es para 1810 absolutamente nuevo, ya que el Rio de la Plata –como toda América- era una unidad sola muy coherente en sí misma en el sentido de que se encontraba fusionada a España y no podía pensarse una sin la otra. Las preguntas son entonces por qué se produce esta revolución, cómo fue, ya no como se hacía tradicionalmente emparentándola como hija de la Revolución Francesa, algo ya descartado”.
Haciendo un hincapié especial en lo que significó el 25 de Mayo de 1810 Quinteros comentó “Ya no miramos nuestra Revolución como algo original, el 25 de mayo como el momento en que nació la república, la democracia, la argentinidad, la patria, esa es una cuestión ya consensuada entre los investigadores ya que no es posible hablar de esas cosas. En cambio, en ese sentido, hay un consenso en mirar las especifidades, que las hay, en el Río de la Plata, pero con una extraordinaria coincidencia de que la revolución se produce también en toda Hispanoamérica, lo que no es casual. Eso hace pensar indudablemente que no se puede estudiar nuestra revolución separada de los acontecimientos internacionales y de lo que vivía la propia España. Esa coincidencia, del hecho en que 1810 empiezan a producirse todas las Revoluciones Hispanoamericanas, es como consecuencia de esa relación conflictiva que se estableció con la monarquía que ya estaba en crisis. Por lo tanto hay también coincidencia en estudiar las dos cosas en forma conjunta, porque no puede estudiarse una cosa sin la otra”.
Sobre la inflexión que podría significar el bicentenario en el estudio de la historia opinó “Con total franqueza, lo que conocemos a través de los medios y públicamente, pienso que todavía a nivel público se discuten cuestiones que en ámbitos académicos ya han sido superadas. Se apela incluso a viejas imágenes, casi medievales, que retrotraen a posiciones muy tradicionalistas que ya nosotros, los investigadores, miramos de otra manera”.
¿LIBROS DE HISTORIA A LA BASURA?
Consultado sobre si en ciertos aspectos la historia de nuestro país debiera escribirse de nuevo Quinteros indicó “Cuando uno aborda los temas todos los libros de historia, igualmente los malos, resultan útiles como fuentes para hacer la crítica y mostrar los avances que van produciéndose, ya que hay una historia de la historia que debe conocerse y que apunta a conocer por qué en determinados momentos de nuestra historia Argentina aparecieron versiones de la historia, algunas interesadas otra no tanto, algunas relativamente malas, otras muy buenas, aún cuando existían intereses detrás. Todo eso hay que estudiarlo para poder observar la historia de la historia y tener puntos de comparación para avanzar en el conocimiento científico. Por eso los libros no hay que tirarlos, hay que leer aún aquellos cuyo contenido cambiaríamos de cuajo”.
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Información más completa? Sobre este tema y todos los de nuestro portal de noticias, encontrás más detalles y más fotos todos los viernes en Diario del Bicentenario. Pedilo en los kioscos de Monte Caseros!
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TENDIENDO PUENTES: Nuevo encuentro microhistoria
Published on: 19:17:00
Se desarrollo en nuestra ciudad, en las instalaciones de la Sociedad Italiana, el segundo encuentro de microhistoria del 2010, a través del programa conjunto que llevan la UNLP y el IFD Alfredo Meyer denominado Tendiendo Puentes.
Diario del Bicentenario habló con el Profesor Guillermo Quinteros sobre la temática abordada en esta encuentro “En esta oportunidad venimos, en el marco del programa Tendiendo Puentes, para realizar una charla a propósito del Bicentenario. Conjuntamente con el Instituto Meyer y la Universidad nos referiremos a los debates más recientes acerca de la Revolución de Mayo”.
Consultado sobre cuáles son esos debates más actuales sobre uno de los hechos mas sobresalientes de la historia Argentina explicó “Los estudios académicos siempre se popularizan tardíamente, eso implica que lo que se discute a nivel masivo no es exactamente lo que se trata en la universidad. Remitiéndome a los estudios de los últimos 25 años, se han puesto en debate cuestiones que son centrales para entender el tipo de revolución americana que se dio en el contexto hispano americano, donde cada una tuvo sus especifidades locales pero en particular Argentina. Una de las cosas que comienzan a debatirse es justamente como los revolucionarios en esa etapa piensan en estado, en república, en conceptos como libertad, pueblo, nación, individuo, ya que todo eso es para 1810 absolutamente nuevo, ya que el Rio de la Plata –como toda América- era una unidad sola muy coherente en sí misma en el sentido de que se encontraba fusionada a España y no podía pensarse una sin la otra. Las preguntas son entonces por qué se produce esta revolución, cómo fue, ya no como se hacía tradicionalmente emparentándola como hija de la Revolución Francesa, algo ya descartado”.
Haciendo un hincapié especial en lo que significó el 25 de Mayo de 1810 Quinteros comentó “Ya no miramos nuestra Revolución como algo original, el 25 de mayo como el momento en que nació la república, la democracia, la argentinidad, la patria, esa es una cuestión ya consensuada entre los investigadores ya que no es posible hablar de esas cosas. En cambio, en ese sentido, hay un consenso en mirar las especifidades, que las hay, en el Río de la Plata, pero con una extraordinaria coincidencia de que la revolución se produce también en toda Hispanoamérica, lo que no es casual. Eso hace pensar indudablemente que no se puede estudiar nuestra revolución separada de los acontecimientos internacionales y de lo que vivía la propia España. Esa coincidencia, del hecho en que 1810 empiezan a producirse todas las Revoluciones Hispanoamericanas, es como consecuencia de esa relación conflictiva que se estableció con la monarquía que ya estaba en crisis. Por lo tanto hay también coincidencia en estudiar las dos cosas en forma conjunta, porque no puede estudiarse una cosa sin la otra”.
Sobre la inflexión que podría significar el bicentenario en el estudio de la historia opinó “Con total franqueza, lo que conocemos a través de los medios y públicamente, pienso que todavía a nivel público se discuten cuestiones que en ámbitos académicos ya han sido superadas. Se apela incluso a viejas imágenes, casi medievales, que retrotraen a posiciones muy tradicionalistas que ya nosotros, los investigadores, miramos de otra manera”.
¿LIBROS DE HISTORIA A LA BASURA?
Consultado sobre si en ciertos aspectos la historia de nuestro país debiera escribirse de nuevo Quinteros indicó “Cuando uno aborda los temas todos los libros de historia, igualmente los malos, resultan útiles como fuentes para hacer la crítica y mostrar los avances que van produciéndose, ya que hay una historia de la historia que debe conocerse y que apunta a conocer por qué en determinados momentos de nuestra historia Argentina aparecieron versiones de la historia, algunas interesadas otra no tanto, algunas relativamente malas, otras muy buenas, aún cuando existían intereses detrás. Todo eso hay que estudiarlo para poder observar la historia de la historia y tener puntos de comparación para avanzar en el conocimiento científico. Por eso los libros no hay que tirarlos, hay que leer aún aquellos cuyo contenido cambiaríamos de cuajo”.
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Información más completa? Sobre este tema y todos los de nuestro portal de noticias, encontrás más detalles y más fotos todos los viernes en Diario del Bicentenario. Pedilo en los kioscos de Monte Caseros!
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