El sábado 20 de noviembre, alrededor de las 21hs, el
municipio hacía entrega a la Fundación Centro Cultural del Este de la vieja
Estación del Este, totalmente reciclada, la cual es Museo y Monumento Histórico
Nacional.
El emotivo acto contó con la presencia de la Diputada Nacional
María Elena Chieno, el intendente Eduardo Galantini, miembros del gabinete
municipal, concejales, la comisión directiva de la Fundación Centro
Cultural del Este y el grupo humano de Proyecto Urbano, encargado de la
restauración.
En la ocasión fueron descubiertas dos placas, realizadas
sobre hierro y colocadas sobre los viejos durmientes que rodean el molinete del
paseo por calle Buenos Aires: la primera, hace referencia a la remodelación de
la vieja Estación del Este y su traspaso por parte del Intendente municipal
Eduardo Galantini a la
Fundación. La otra, da nombre al paseo empedrado que va desde
Colon hasta Vicente Mendieta y complementa el área del Museo Histórico.
De esta manera la primer estación ferroviaria de la
provincia de Corrientes, inaugurada en 1875 por el entonces Presidente Nicolás
Avellaneda, totalmente renovada y reciclada, fue reinaugurada para continuar
siendo Museo y sede de charlas, eventos
y recitales.
La
Presidente de la fundación Centro Cultural del Este, la Profesora Arminda
Rosbaco, encargada de recibir la obra terminada manifestó a los presentes su
emoción diciendo “Muchísimas cosas podría compartir con ustedes de lo que
significó, décadas atrás, la utopía de tener un museo. El pasado es pasado, no
lo podemos modificar, sí podemos construir el futuro de este tercer siglo,
siempre digo que una cosa es ser habitante y otra cosa ser ciudadano: la
ciudadanía no se gana con el voto sino con la participación activa en todos los
momentos que el pueblo nos convoca y en los que, de alguna u otra manera,
podemos ayudar”.
“Hoy me emocioné mucho con el acto que realizó la presidente
sobre el Día de la
Soberanía Nacional por la batalla de La Vuelta de Obligado, allá en
San Pedro, homenajeando con un gran monumento a nuestros hombres y mujeres que
enfrentaron a la flota mercante anglofrancesa para detenerla; casualmente
también estamos acá haciendo soberanía
con un apoyo grande para nuestro pueblo, adivinando el futuro del tercer
siglo que se avecina para la historia de los argentinos. Porque así como los
países pueden ser soberanos también los pueblos pueden ser soberanos, y así como un estado decide el
destino de un país nosotros queremos decidir el destino de Monte Caseros y es
posible si todos y cada uno de los habitantes nos transformamos en ciudadanos y
le dedicamos una mínima parte de nuestro tiempo, o el máximo, al quehacer ciudadano
del pueblo. Lógicamente que lo que siempre más nos preocupa lo personal o
familiar pero fuera del zaguán de nuestra casa está la ciudad que es de todos y
tenemos que aspirar a que sea una ciudad mejor para nuestros hijos, y para nuestros nietos”, continuó.
Recordando el momento en que empezó la lucha para convertir
la estación en museo indicó “El pasado al que me voy a referir es allá lejos,
en 1970, yo tenía aproximadamente 5 años de rectoría en el Colegio pensé en un
museo, algo que Monte Caseros no tenía, para que no se perdieran tantos testimonios y cosas que hacen a la historia.
Justo dos años después aparece el proyecto de demoler la Estación del Este: allí
empezó una larga, burocrática y tediosa tramitación ante muchísimas autoridades
para hacer posible, primero la no demolición, después la declaración como
Monumento Histórico Nacional, para que después no llegara otra intendencia u
otro gobierno a querer demoler esto que considerábamos el monumento histórico
más valioso que tenia Monte Caseros, no solo por la envergadura del edificio
sino primordialmente por la envergadura histórica de su significado. Simpre
cuento también lo bien hecho que está este edificio que desde 1875, año de su
inauguración, hasta la fecha solo una rajadura tuvo, la que fue arreglada por
primera vez cuando la
Dirección de Arquitectura Nacional nos entregó el edificio,
nunca más tuvo otra falla. Toda la restauración actual se hizo en paredes,
pintura, aberturas, de cosas que en algún momento se hicieron a las apuradas
como suele hacerse a veces por licitación y no por amor. Y eso es lo que quiero
recordar, el amor que puso toda esta gente en la tarea, con tiempo, entusiasmo,
amor y fuerza”.
Sobre la importancia de la recuperación del edificio indicó
“Tenemos la dicha de tener la primer estación ferroviaria de la provincia de
corrientes y por eso nuestra sociedad es un poco distinta de las demás porque
hasta acá podían llegar los inmigrantes. Y tenemos el orgullo también de decir
que después de la tragedia de haber perdido los ferrocarriles esta fue la primera
estación reciclada como Casa para la Cultura. Yo suelo valorar, y perdón por esto, más
a la cultura que a la educación porque la educación se la puede tener con
libros o con la escuela en sus distintos niveles, es repetir cosas que se van a
descubriendo a través del tiempo, mientras que la cultura es que hacemos cada
uno de nosotros con la educación rica o pobre que hemos recibido. Hay cantidad
de analfabetos sabios y muchos más universitarios brutos”.
“Cuando digo hablar
del futuro, es hacer de aquella utopía de tener una estación museo, que se
transforme en un movimiento cultural, popular, social, un movimiento para todos
sin distinción de clases, de culturas o de ideologías políticas. Nos resistimos
a hacer de la cultura una parcialidad de algo, la cultura es para todos y de
todos. Y por eso esta casa está abierta a todos, y siempre digo que nosotros,
los que formamos las comisiones y ong, pasamos pero la institución queda para
el pueblo. En este sentido quiero comunicarles que hice trámites ante la
provincia para que nos nombre una persona o idóneo, quizás un museólogo, porque los museos son los informantes de los
pueblos y acá estamos muy lejos de ello. La educación de la provincia tiene
muchos sueldos en la ciudad, pero la cultura de la provincia no tiene un solo
sueldo por eso se me ocurrió este pedido con el cual hasta ahora no he tenido
respuesta. Por eso yo insto a que cada uno siga trabajando con la cultura con
el sentido que le da y que cada uno valore con su mirada, su mirada y su corazón
lo que es Monte Caseros”, enfatizó.
Para finalizar Arminda remarcó “Principalmente, quiero
agradecer, en la persona de Eduardo esta felicidad que tenemos por la
restauración hecha. Estoy segura que aunque no hubiese estado yo de por medio
por la importancia que Eduardo le da a la cultura esta casa hubiese sido
igualmente restaurada sin ningún pedido de por medio. También agradecer al
equipo que trabajó, a Claudia, Alfredo y José Luis que se ocuparon de la parte
artística, arquitectónica y eléctrica. A Kela que me acompaña permanentemente
en las andanzas y que no tiene pereza para moverse a favor de lo nuestro, en
esta y en otras instituciones, y a todos los que colaboraron en estos últimos
días, sin horarios, para que esto quede así, que no es mucho pero tampoco es
poco”. Luego la Sra.
Arminda le entregó un obsequio a su hijo, el intendente de
Monte Caseros, por el trabajo realizado.
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