#Nacionales
El titular de la cartera laboral afirma que el Gobierno mantendrá como prioridad la lucha contra el empleo precario. La reacción de las patronales, el recambio en la UIA y su candidatura en la Ciudad.
“Ya por septiembre de 2003, con Néstor Kirchner, lanzamos el programa de trabajo registrado. De entrada pensamos que era un tema que había sido ignorado, cuando no fomentado, por las políticas públicas de los noventa e incluso desde antes. Si uno repasa la propuesta ideológica de quienes lo ponderan, el trabajo no registrado tiene las virtudes que esa ideología sostiene. Es un trabajo sin regulaciones, sin negociación colectiva, sin indemnizaciones, sin sindicatos y barato, porque no tiene cargas sociales. Eso contribuyó a que creciera año tras año. Recién empieza a descender a partir del 2004 al calor de un patrón productivo que genera creación de puestos de trabajo pero también, y principalmente, trabajo más formal. Esto no quiere decir que desaparece el trabajo no registrado. Veníamos, como dicen los economistas, con un stock muy alto de ciudadanos y ciudadanas que no tenían acceso a los derechos que les correspondían”, indicó el funcionario a Revista XXIII.
“Kirchner planteó otro paradigma. Colocó al trabajo en el centro de las políticas públicas como eje del proceso de crecimiento, y no como una variable que iba a mejorar si las cosas mejoraban en general. Ya no más aceptar un trabajo degradado antes que ningún trabajo, sino fortalecer el trabajo decente, como dice la OIT, trabajo digno, con protección social. Y en esa dirección fuimos. Los trabajadores fueron perdiendo el miedo, porque sabían que la estabilidad era una posibilidad cierta, que conseguir un nuevo puesto de trabajo era posible, podían tener expectativas de conseguir otro puesto y que la negociación colectiva intervenía en las condiciones laborales y salariales”, indicó sobre los 5 millones de puestos de trabajo creados desde este período.
LA MESA DE ENLACE Y EL TRABAJO ESCLAVO
“Me preocupa la actitud que tomaron muchos sectores que tienen responsabilidad con este tema. Cuando la presidenta me instruyó para que concurriera a la reunión de la Mesa de Enlace con el ministro de Agricultura ellos sostuvieron que era un tema ajeno a ese debate. Pero si se habla de subsidios, de rentabilidades y de beneficios que ayudan a que a ese sector le vaya bien, también les debe ir bien a los trabajadores. Si no hay manifestaciones expresas de quienes tienen responsabilidades institucionales y dicen representar a todo el sector, la lectura es que les parece normal o natural esa situación. En aquella reunión hubo reacciones dispares a mi planteo. Incluso algunos señalaban que eso era mentira, que para un estanciero los peones rurales son como de la familia. A mí no me importa que sean como de la familia sino que le respeten los derechos. La presidenta fue muy clara respecto a cuál es la concepción política e ideológica que defendemos y es opuesta a quienes entienden que se pueden maximizar ganancias mediante estas prácticas. Ahí no hay coincidencia. No hay consenso posible con el trabajo esclavo. Y no habrá tregua”, concluyó.
****
Información más completa? Sobre este tema y todos los de nuestro portal de noticias, encontrás más detalles y más fotos nuevamente TODOS LOS VIERNES en Diario del Bicentenario. Pedilo en los kioscos de Monte Caseros!
***
MINISTRO DE TRABAJO, CARLOS TOMADA - “No hay consenso posible con el trabajo esclavo”
Published on: 17:42:00
El titular de la cartera laboral afirma que el Gobierno mantendrá como prioridad la lucha contra el empleo precario. La reacción de las patronales, el recambio en la UIA y su candidatura en la Ciudad.
“Ya por septiembre de 2003, con Néstor Kirchner, lanzamos el programa de trabajo registrado. De entrada pensamos que era un tema que había sido ignorado, cuando no fomentado, por las políticas públicas de los noventa e incluso desde antes. Si uno repasa la propuesta ideológica de quienes lo ponderan, el trabajo no registrado tiene las virtudes que esa ideología sostiene. Es un trabajo sin regulaciones, sin negociación colectiva, sin indemnizaciones, sin sindicatos y barato, porque no tiene cargas sociales. Eso contribuyó a que creciera año tras año. Recién empieza a descender a partir del 2004 al calor de un patrón productivo que genera creación de puestos de trabajo pero también, y principalmente, trabajo más formal. Esto no quiere decir que desaparece el trabajo no registrado. Veníamos, como dicen los economistas, con un stock muy alto de ciudadanos y ciudadanas que no tenían acceso a los derechos que les correspondían”, indicó el funcionario a Revista XXIII.
“Kirchner planteó otro paradigma. Colocó al trabajo en el centro de las políticas públicas como eje del proceso de crecimiento, y no como una variable que iba a mejorar si las cosas mejoraban en general. Ya no más aceptar un trabajo degradado antes que ningún trabajo, sino fortalecer el trabajo decente, como dice la OIT, trabajo digno, con protección social. Y en esa dirección fuimos. Los trabajadores fueron perdiendo el miedo, porque sabían que la estabilidad era una posibilidad cierta, que conseguir un nuevo puesto de trabajo era posible, podían tener expectativas de conseguir otro puesto y que la negociación colectiva intervenía en las condiciones laborales y salariales”, indicó sobre los 5 millones de puestos de trabajo creados desde este período.
LA MESA DE ENLACE Y EL TRABAJO ESCLAVO
“Me preocupa la actitud que tomaron muchos sectores que tienen responsabilidad con este tema. Cuando la presidenta me instruyó para que concurriera a la reunión de la Mesa de Enlace con el ministro de Agricultura ellos sostuvieron que era un tema ajeno a ese debate. Pero si se habla de subsidios, de rentabilidades y de beneficios que ayudan a que a ese sector le vaya bien, también les debe ir bien a los trabajadores. Si no hay manifestaciones expresas de quienes tienen responsabilidades institucionales y dicen representar a todo el sector, la lectura es que les parece normal o natural esa situación. En aquella reunión hubo reacciones dispares a mi planteo. Incluso algunos señalaban que eso era mentira, que para un estanciero los peones rurales son como de la familia. A mí no me importa que sean como de la familia sino que le respeten los derechos. La presidenta fue muy clara respecto a cuál es la concepción política e ideológica que defendemos y es opuesta a quienes entienden que se pueden maximizar ganancias mediante estas prácticas. Ahí no hay coincidencia. No hay consenso posible con el trabajo esclavo. Y no habrá tregua”, concluyó.
****
Información más completa? Sobre este tema y todos los de nuestro portal de noticias, encontrás más detalles y más fotos nuevamente TODOS LOS VIERNES en Diario del Bicentenario. Pedilo en los kioscos de Monte Caseros!
***
