Un grupo de adolescentes que pescaba en el a Cachuera dió con
su maltrecha figura y, aunque espantados, se nutrieron del coraje que a muchos
les falta y tomaron imágenes con su celular de esta mítica (¿y oscura?) figura.
Sus lamentos quejumbrosos, sus grandes garras, su mirada de
fulgor intenso y su pelaje duro y descontrolado, pusieron a Monte Caseros en
los titulares de noticieros, radios e, incluso, la TV Nacional. Sin quedarse
corta, la prensa provincial también fue tras la investigación de la primicia
del medio digital MontecaserosYa.com.ar, el cual a pesar de que no cuenta en
ningún lugar de su portada con la nómina de trabajadores, se rumorea pertenece
al aspirante a político Bruno Carlino, quien como propietario habría dado el
visto bueno a la publicación que aparece firmada por Ramón Romero.
Allí se cuenta la archiconocida historia en torno al séptimo
hijo varón que en noches de luna llena se vuelve lobizón publicando el video (¿una
truchada?) tomado por un grupo de adolescentes que compartirían amistad con sus
hijos. De esta manera luego de describir la horrenda figura, se adjunta el
video, dando por detalle de su captura que fue tomado en la Cachuera unos días
atrás, y afirmando que es prueba fiel de que el lobizón no solo no es ningún
mito, sino que además es figura real y propia de los montecasereños.
EN CONTACTO DIRECTO
Vertida en FM RUTA en el espacio de “A cualquiera le puede
pasar…” la inquietante noticia, (que
desde el titular justamente mencionaba el temor generalizado de los pobladores
de Monte Caseros por esta aparición), se multiplicaron los mensajes y llamados
aportando mayores detalles.
Pudo así ampliarse el conocimiento de los usos y costumbres
del hombre lobo local a través de las confesiones que se fueron sucediendo como
pistas que dieron forma a un rompecabezas. Mientras que algunos afirman sobre
su tonalidad que es “oscuro”, hay quienes dicen que es “negrito” o
definitivamente negro. Más allá de las conocidas características sobre su carácter
que se creía no era muy sociable, hay
muchos que dan fe de tener pruebas de que confraternizaría no solo con una sino
con varias personas de manera simultanea, ya que habría sido en visto en
numerosas oportunidades en diferentes lugares, y en un mismo tiempo.
Mientras que pobladores de Colonia Libertad, se adjudicaban
su pertenencia, lo hacían también insistentemente desde Parada Labougle, sin
faltar claro está, los que reclamaban su justo derecho a asegurar “el lobizón
es de acá”, haciendo referencia a la zona urbana. Con coincidencias respecto a la forma
subrepticia en que se deslizaría dentro de determinadas casas –entre dos y tres veces por semana y
mayoritariamente, aseguran los viernes, siendo condición que el hombre de la
casa no se encuentre- también critican de su aspecto su falta de acicalamiento.
“Su olor es horrible, no se puede uno ni acercar”; “De
cuando en cuando se baña, pero la mayoría de las veces se pasa el baño por alto”,
sumó otro oyente que aseguró que en la vida “normal” el lobizón es un remisero
y que conduce un móvil de color gris.
Sin embargo tampoco en esto hubo certezas. Varios llamados
advirtieron que no sería esta su profesión y sin coincidir en el comercio
específico donde trabajaría, afirmaron, sí, que lo haría en una panadería que
expende productos de primerísima calidad.
Cuando empezó a concebirse la idea, quizás no tan
disparatada, de que pueda bien ser uno con la capacidad de multiplicarse o,
varios, surgieron también las versiones que dieron cuenta de “lobizonas”. Las
conclusiones de todos los aportes comunitarios dieron cuenta que en ambos casos
ya sea que se trate de una hembra o de un macho, les gustaría tanto “comer como
ser comidos”…
Promediando la mañana comenzaron los primeros avances de lo
que sería una oportunidad periodística única: el contacto con el principal
protagonista de la historia.
LA LLAMADA
Algunos SMS de advertencia, precedieron al llamado donde
hizo oír a pleno su voz… “auuuuuu “…
rugió la voz, amenazante en el receptor telefónico, para cortar inmediatamente
la comunicación. Los mensajes continuaron luego llegando “Soy de verdad, este
es mi número”; “No hago mal a nadie a menos que hable mal de mí”; “No sé porque
me tienen miedo, si ya estoy domesticado, me casé y hasta tengo una familia”.
Fuera del aire, la línea volvía a activarse para transportar
la voz con alteraciones en el sonido: “La verdad que siempre trato de que no me
vean, esta situación me pone muy incómodo, fijáte que tengo una familia que hoy
tiene que estar soportando todos estos comentarios. Aguantando incluso que
salgan desde otros medios, poco serios, a decir que todo esto es un fraude, que
yo no estaba en la Cachuera y que el video está en Youtube desde hace más de un
año y que simplemente se lo copiaron como lo hicieron los paraguayos, los
misioneros y no se los de que otros lugares, que con tal de tener un minuto de
gloria, inventan cualquier cosa… Ni ahí… No soy un chiste, y llegué para
quedarme. Tuve que soportar hoy , escuchando la radio, que digan que me
confunden con el “pata de lana”… que insinúen que lo que se vio por ahí es un
pata de lana disfrazado de lobizón…No es así, soy como todos los demás… Uso
celular con pantalla táctil y me comunico por facebook, todo lo demás no tiene
que ver conmigo es como una enfermedad”.
Consultado sobre que ocurre durante ese espacio de tiempo en
que el hombre se pierde dominado por el lobo, confirmó las peores sospechas. “No
tengo noción del tiempo ni de lo que me pasa. Me despierto a veces en un
barrio, a veces en pleno campo…Y bueno, voy saltando entre los pastos hasta
esconderme en casa, pegarme una ducha y salir corriendo al laburo, porque si
vuelvo a llegar tarde, ya estoy avisado: me rajan, no hay privilegios ni
distinciones. El “bicho” a mi me pica, como a todos”, confió ya más relajado.
“No hay lobizonas, ni tampoco es cierto eso de las visitas a
casas ajenas, por favor desmiéntanlo, ya bastantes quilombos tengo con la Doña
por las salidas nocturnas sin explicación como para andar agregando un problema
más….”, empezó a rezongar, compartiendo sus problemas. Consultado sobre si es
el único de su especie, prefirió no brindar detalles “ Yo no me meto con nadie, hablo por mí. Soy
un tipo cualquiera que está cansado del escándalo... Cada uno se fija dónde,
cómo y qué hace con su vida. Si todo este circo mediático no me hubiera
involucrado, las cosas seguirían como siempre y yo no hubiera tenido que salir
a aclarar cosas de las que, mejor, es seguir sin hablar, y yo justamente lo
único que quiero es eso, que dejen de hablar de mí”, concluyó cortando
bruscamente la comunicación y dejando abierto el interrogante.
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