En Monte Caseros estuvo presente los días 2 y 3 de junio. El éxito del Programa Nacional fue claramente visible, a través de la congestión permanente de los puntos de venta instalados en el corsódromo.
Largas colas, de esas que no es para nada habitual observar
en una ciudad de ritmo tranquilo, como Monte Caseros, fueron la más clara
muestra del grado de adhesión de la ciudadanía local al Programa que desde la
Secretaria de Comercio Interior plasma la iniciativa del gobierno nacional de
brindar a todos los ciudadanos del país accesibilidad a productos de primera
calidad a precios subsidiados.
En la ocasión, los vecinos de Monte Caseros recibían a
Pescado para Todos, con la oferta de pescados y productos de mar a un precio
que en promedio superaba el 50% de descuento respecto a los valores que
habitualmente se encuentran en las góndolas de los comercios locales en
productos de este tipo.
Desde el clásico filet de merluza, pasando por hamburguesas
rebozadas de pescado, cornalitos, calamares y langostinos, también tuvieron su
lugar de preferencia en las ventas locales. Dos contenedores refrigerados llegando
desde Mar del Plata eran los encargados de efectuar la venta de los productos
con calidad de exportación.
Cargados, arribaban al a ciudad para abrirse el día jueves
por la mañana, sosteniendo una demanda intensa desde ese momento, hasta el del
cierre, nueve horas más tarde. La misma presencia permanente de ciudadanos
aguardando pacientemente, pudo observarse en la segunda y última jornada de
Pescado para Todos, que partía en el anochecer del viernes 3 con promesa de
retorno.
IMPECABLE ORGANIZACIÓN
Uniformados, cubriendo las normas sanitarias, dinámicos y
dotados de la simpatía requerida para la atención al público, el equipo de
trabajadores que llegaba a la ciudad, lo hacía con el entrenamiento necesario
para resistir esta demanda constante sin aflojar su ritmo.
Aunque no faltaban quienes pronosticaban que habría defectos
“de higiene”, que la conservación del producto sería “dudosa”, que en la
elaboración de los medallones se utilizaba “mucho condimento”; la mejor
respuesta a estas “inocentes” inquietudes fue la transparencia con que la
manipulación y venta se efectuaron ante la vista de todos, así como el modo con
que -con todo detalle- se respondieron
todas las consultas que llevaron los consumidores.
Finalmente en la mesa, los pronósticos de” los contras de
siempre” siguieron sin cumplirse: el filet siguió sin tener espinas, y las
hamburguesas siguieron siendo tan sanas como para que el cocinero de turno
pudiera fingir ser quien las había elaborado…
****
Información más completa? Sobre este tema y todos los de nuestro portal de noticias, encontrás más detalles y más fotos nuevamente TODOS LOS VIERNES en Diario del Bicentenario. Pedilo en los kioscos de Monte Caseros!
***
