Respondiendo a declaraciones efectuadas en forma reciente por autoridades del Juzgado local a diferentes medios de comunicación, asegurando que se trabaja sobre pistas firmas que permiten confirmar la autoría del hecho, la Coordinadora por los Derechos y la Justicia de Monte Caseros convocó a una conferenciad e prensa.
Guillermo Galantini era quien se refería con indignación a
las actuaciones judiciales asegurando “En nuestra ciudad quienes salimos a
luchar a la ruta en defensa de los derechos de los pescadores tenemos que ir
todos los meses al juzgado a firmar por nuestro buen comportamiento y se nos
cita periódicamente para dar declaraciones. Quienes violan, quienes asesinan,
andan libremente por la ciudad o pueden ser penalizados con la pena menor. Con
la justicia la coordinadora ha tenido casos aberrantes como Julio Aguirre,
preso un año y medio por comprar un chancho robado; Gimenez y Fernandez, presos
casi dos años por equivocar la justicia el apellido, esos son errores flagrantes
que ya denunciamos en su momento y que se repiten ahora por la falta de
profesionalidad , por la falta de equipamiento tecnológico y laboratorial para
poder comprobar con técnicas superadoras a la declaración de una persona si sus
dichos son realmente comprobables”.
“Uno puede declararse delincuente o asesino pero la justicia
debe probar que ese testimonio no esté siendo utilizado para tapar, como
cortina o pantalla de otra situación, permitiendo que el autor material o
intelectual vayan por otro lado, por eso nosotros decimos esté crimen no está
esclarecido; el arma criminal no se ha encontrado, al sospechoso no se le ha
hecho una prueba para definir si es quien disparó en ese momento ...Estamos
peor que antes, ya que estamos frente a un hecho mucho más grave de los que
siempre hemos tenido en la Coordinadora, con el peso que tiene además por ser
la víctima quien fuera compañera nuestra”, justificó.
“Nosotros fuimos compañeros de María Luz y como tales
tenemos el derecho a sospechar de todos los pasos que han tenido las
instituciones judicial y policial para llegar a un limpio esclarecimiento de
los hechos, y lo que estamos viendo desde el análisis es que hay cosas muy
confusas. Alguien se puede declarar culpable pero hay que constatar
circunstancias que queremos nos expliquen las autoridades que están llevando
adelante esto. A través de los medios nos informamos a diario sobre los cambios
en declaraciones, incluso, de testigos. Las primeras versiones eran que el
atacante era un hombre bajito y gordito; constatado por ejemplo, por las
búsquedas policiales efectuadas en hoteles de la ciudad, y los primeros vecinos
que se acercaron al lugar del hecho, pero luego resulta aprehendida una persona
alta y grandota. Esto nos permite afirmar que la falta de profesionalidad, de
preparación, formación, recursos y disponibilidad para llegar rápidamente a
estos hechos no dan marco a un proceso que pueda pensarse que enjuicie y
condene al verdadero delincuente”, sostuvo el dirigente.
Consultado sobre si le consta la inexistencia de pruebas a
las que hace mención, lo negó. “Nos consta por lo que se recoge de los medios
de comunicación, por eso lamentamos que el juez no nos haya querido recibir la
semana pasada para poder tener acceso a esa información. Lamentamos que estos
planteos deban hacerse públicos cuando tenemos planteos mucho más profundos que
necesitamos plantearles, y no hemos podido hacerlo porque el juez no nos
recibió. Por eso nuestra organización avanza con este paso, hacer transcender
nuestras sospechas del caso públicamente”.
“No queremos tener una opinión fundamentada en versiones o
en chismes, nos parecen muy elementales algunos móviles, muy precarios para
llegar a esto, por eso sostenemos que toda la investigación estará viciada si
en los primeros momentos, con las primeras declaraciones hay cambios tan
grandes: de una descripción de un petizo y gordo, a un alto y grandote, hay diferencias
abismales. Este es un crimen político porque pone en el tapete el estado de las
instituciones, porque nos golpea a todos desde todas las instituciones. Hacía
un par de meses habíamos tenido una entrevista profunda con María Luz para
continuar las actividades políticas y nos manifestó que estaba sumamente
ocupada con su trabajo”, destacó Galantini recordando a la compañera
desaparecida en forma reciente.
“Queremos rescatar de ella su lucha, su militancia social,
su militancia política, ella tuvo todas las oportunidades para permanecer en su
casa disfrutando el confort de su hogar pero salió a organizarse, a luchar en
beneficio de los más desposeídos. Eso es lo que tenemos que reivindicar de ella
ya que estamos absolutamente convencidos de que lo que hoy estamos haciendo por
María Luz, ella estaría haciendo por cualquiera de nosotros; por eso nos queda
seguir denunciando, exigiendo, reclamando ya que nos parece vergonzoso que el
juez Alegre no nos reciba a nosotros que somos los compañeros, la asociación
política en la cual María Luz militó recientemente”, enfatizó.
La contradicción respecto a los rasgos físicos del atacante
que circularon en un primer momento en contraposición a las características del
aprehendido y la consideración de que la escena del crimen se habría contaminado,
son las preocupaciones de la organización. “En las primeras horas el perímetro
de la casa fue totalmente pisoteado, el auto no fue investigado, hay una serie
de elementos que nos llaman la atención”, ratificaron.
Consultado el dirigente si atribuye el rechazo a recibirlos
del Juez Alegre a la vinculación que miembros de la organización tienen con la
justicia por las protestas desarrolladas en la ruta, reflexionó “Si el Juez
toma las causas que le llegan de manera personal le convendría dedicarse a
cualquier otra actividad; si se va a guiar por presiones o indicios personales
no daría su figura con la de un juez que debe llevar adelante procedimientos de
la naturaleza que tiene esto que es un asesinato, no cualquier cosa. Quizás lo
que tengamos para decirle no le sirva pero consideramos que en algún punto
quizás le pueda servir porque tenemos otras cosas además e estas para
comentarle.
Respecto a si desde la organización se tiene conocimiento
sobre la conformidad o no que los familiares pudieran tener respecto al manejo
de la causa , afirmaron “Nuestra relación era solo con María Luz que,
justamente, representaba la ruptura con cierta tradición familiar y beneficios
personales que abandonó para militar junto a los peores de la ciudad. No tenemos
ninguna relación con miembros de la familia cuando no lo tuvimos tampoco cuando
ella militaba con nosotros”.
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