Una interminable caravana movilizó por los barrios de Monte Caseros motos, autos, micros, camiones y hasta sumó carros. Cada esquina fue una fiesta donde se conjugaron pasión y adhesión.
La Caravana de la Alegría se manifestó como tal desde la previa a su partida, desde la sede del Partido Justicialista lugar donde se concentraron masivamente los vecinos para acompañar un pasaje en el que tuvo un importante lugar La Cámpora Monte Caseros ratificando el grado de compromiso y la suma de voluntades juveniles que captura en la ciudad, como en el resto del país.
Una cadena de incontables eslabones se fue desplazando por la calle principal de la ciudad, la céntrica Eva Duarte de Perón para comenzar un zigzagueante recorrido que contemplo el ingreso en cada uno de los barrios de la ciudad.


Ordenada, sin disturbios en ningún punto, y radiante la movilización sumó centenares de vehículos, cifra que se multiplicaba en varios dígitos si se intentaba calcular el número de participantes, algo imposible ya que por cada lugar que tocaba, la caravana sumaba nuevos vehículos y más integrantes cargados de banderas y convicción.

Infaltables los canticos y la música, que fue también protagonizada por el popular grupo D’ Moño quien supo interpretar perfectamente el ánimo reinante y plegarse a este ritmo, espontáneo y naciente de la misma gente.
Monte Caseros habló desde cada puerta de la que se asomó el vecino con su aliento, su mano en alto, su acompañamiento y su reconocimiento a una gestión que apenas comienza y que demuestra a través de apoyo tan masivo y tan rotundo, que tiene por delante aún mucho más.
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