Objetivo de esta gestión de gobierno, la feria que es tan solo un paso más en el arduo trabajo desarrollado para el fortalecimiento y valorización del trabajo de los pequeños productores rurales, volvió a materializarse por tercera vez en este 2011. Y nuevamente, fue un éxito absoluto.
Dotar a aquellos que más lo necesitan de las herramientas y conocimientos que les permitan desarrollar, en forma económica y productivamente exitosa, los proyectos que desde hace años llevan adelante como economía de subsistencia, ha sido desde los inicios de este tercer mandato de Eduardo Galantini un objetivo jamás demorado.
A través de la Secretaría de Desarrollo Local – a cargo de Martín Tellería-, y en conjunto con la Secretaría de Promoción Humana –a cargo de Yenhy del Giorgio Torres-, la evaluación de la situación de estos habitantes de la zona rural y periurbana cuentan con la presencia y soporte constante que permite diseñar las acciones que cubran las necesidades globales y específicas de cada una de estas familias.
Apostando al trabajo, a la recuperación de una dignidad perdida desde los muchos años en que su falta de ingresos mínimos necesarios los llevaron a depender casi exclusivamente de asistencia estatal, para cubrir necesidades básicas, mientras sus viviendas, salud y educación sufrían un deterioro que parecía tan irreversible como su moral, lentamente logró hacerse comprender que la visión de este equipo de trabajo difería rotundamente de la de los gobiernos que los antecedieron en los años previos.Así fue como la resistencia a las propuestas –por creerse nuevamente que se trataba de promesas políticas de campaña carentes de compromiso real, como en tantas ocasiones previas les ocurriera, fue cediendo paso al interés verdadero, al diálogo y al trabajo conjunto que hoy muestra resultados claramente visibles.
Las perforaciones que permitieron llegada del agua - a muchos domicilios donde sus habitantes que, (al igual que los animales), dependían tan solo del agua que se recogía en aguadas abrió paso a los proyectos de fortalecimiento de la producción hortícola, frutícola y ganadera.
Pero también este entusiasmo recobrado permite en la actualidad la construcción de viviendas para reemplazar los antiguos y deteriorados ranchos en Km 9, y en otros lugares de las zonas rurales, de a poco, en función de los recursos y las urgencias que presenta cada caso. Transformadas por la esperanza, y el reconocimiento al esfuerzo, las familias –buscando crecer- manifestaron inquietudes nunca develadas. Y así fue también como nuevas actividades de desarrollo se diagramaron y se ejecutaron en estas zonas, poniéndose en marcha diferentes talleres y también las clases de apoyo y las actividades para la promoción de la lectura, pensando en los jóvenes y pequeños.Fortalecida hasta la fe, en parajes donde hacía muchos años se había perdido el contacto con la presencia del sacerdote, fueron las madres las que pidieron el bautismo y la comunión, que también llegaron con su fiesta, durante este tiempo a estos lugares que dejaron ya, hace rato de sentirse olvidados.
MUCHO TRABAJO
La gestión ha permitido la obtención de recursos económicos disponibles en Nación para el fortalecimiento de estas pequeñas economías rurales. Esto permitió diagramar varios de los proyectos que se encuentran hoy plenamente activos: perforaciones de agua; viveros en general y también de plantas citrícolas bajo cobertura; el desarrollo y la puesta en marcha de la actividad avicultura; la llegada también a estos pequeños productores de la posibilidad de instalar sistemas de riego; la adquisición de un aserradero portátil para acrecentar el valor de las pequeñas producciones forestales.Una cadena puesta en marcha que incentiva además el entusiasmo de quienes –habiendo trabajado toda la vida en el campo-, comienzan a vislumbrar que el único camino no será necesariamente que los hijos se vayan de este, pues es –con este acompañamiento- todavía es posible generar en sus lugares de origen las condiciones necesarias para que, trabajar en el campo, les permita vivir dignamente también a ellos, y a sus familias, ya no como la única opción para alimentarse, sino como un emprendimiento capaz de generarles ingresos para que estos emprendimientos crezcan junto con las familias.
Las Ferias del Productor al Consumidor se iniciaban a mediados del año 2011, siendo un paso muy anhelado pero que a la vez generaba en los productores mucha ansiedad, dada su percepción de que sus producciones carecían de un valor útil más que para la propia subsistencia. El entusiasmo de la primera edición, en la que se agotó toda la mercadería, solo continúa hoy creciendo, sumando tanto productores como una nueva –y cada vez más rica oferta de productos-, brindándoles la satisfacción de ser para los vecinos una excelente opción para comprar productos sanos, abonados orgánicamente, de muy buena calidad y con un excelente precio.
****
www.elbicentenarioweb.com.ar ¿Información más completa? Sobre este tema y todos los de nuestro diario digital de noticias, encontrás más detalles y más fotos nuevamente TODOS LOS VIERNES en Diario del Bicentenario. Pedilo en los kioscos de Monte Caseros, Corrientes!
***
