Las
investigaciones se realizan para conocer la distribución geográfica de
caracoles de la especie Biomphalaria y el rol que podrían cumplir como
transmisores de la esquistosomiasis. Estos moluscos fueron encontrados en las
aguas superficiales de los departamentos Mercedes, Paso de los Libres, Curuzú
Cuatiá, Santo Tomé y Monte Caseros. Se tiene proyectado seguir los estudios
experimentales, con los moluscos de la cuenca del río Mocoretá (Monte Caseros).
Los
estudios de vigilancia epidemiológica de la esquistosomiasis que por acuerdo de
trabajo llevan adelante el Instituto Correntino del Agua y del Ambiente (ICAA)
y el Centro Nacional de Parasitología y Enfermedades Tropicales (CENPETROP),
generó un nuevo informe parcial que da cuenta de los avances de la
investigación, cuyo propósito fundamental es prevenir el posible ingreso de esa
enfermedad a la Provincia.
En
este sentido los estudios realizados “determinaron la inexistencia de la
transmisión de la esquistosomiasis en la región estudiada en la provincia de
Corrientes”, no obstante se detectó la presencia de los caracoles de agua dulce
B. tenagophila y B. straminea, transmisores naturales de la enfermedad en el
Brasil, por lo que se dio continuidad a la investigación para “determinar si
son o no susceptibles y compatibles a la infección”.
En
el 2010 el ICAA y la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional del
Nordeste (UNNE), de quien depende el CENPETROP, reanudaron el acuerdo de
trabajo a cargo del doctor Carlos Edgardo Borda y un equipo de
docentes-investigadores multidisciplinario de medicina, biología, zoología, farmacia
y bioquímica que permitió dar continuidad a la investigación
Se
realizó la colecta de caracoles y entre éstos se identificó a la Biomphalaria
tenagophila. Del análisis de los mismos se verificó que no estaban infectados
con el parásito. Asimismo en el moluscario del CENPETROP se han formado
colonias con esa especie de molusco destinados a ensayos experimentales para
conocer su rol como transmisores potenciales de la enfermedad.
La
esquistosomiasis es una enfermedad parasitaria de origen hídrico transmitida
por caracoles de agua dulce y es causada por el Schistosoma mansoni. Este es un
gusano de la sangre que vive en el hombre en las venas mesentéricas del
intestino. Del parásito existen machos y hembras. Cuando la hembra pone los
huevos, estos son eliminados con las heces que, al ponerse en contacto con el
agua, del huevo salen larvas (miracidio) que penetran en el caracol.
Transcurrido
alrededor de un mes del caracol emergen miles de otras larvas (cercarias) que
nadan en el agua y cuando el hombre penetra en esas aguas para bañarse, lavar,
etc. se infecta contrayendo la enfermedad. Esta es considerada por la
Organización Mundial de la Salud la segunda enfermedad en importancia después
del paludismo por los daños que causa a la salud y a la economía de las
poblaciones de los países que la tienen.
ANTECEDENTES
La
esquistosomiasis es originaria del África; no existía en América hasta el Siglo
XVI, pero con el tráfico de esclavos llegaron al continente americano negros
originarios de áreas donde existía la enfermedad. Los esclavos no tenían en sus
alojamientos sistemas apropiados para eliminar sus excrementos, entonces
defecaban en los alrededores de la vivienda en las cercanías de aguas
superficiales (charcos, zangas, lagunas, etc) donde vivían los caracoles
transmisores que se infectaban cerrándose el ciclo biológico del parásito; de
esta forma la esquistosomiasis se estableció en América.
En
el año 1908 se descubrió el primer caso en la ciudad de Salvador en el estado
de Bahía, en Brasil. Desde entonces se ha propagado principalmente en las
poblaciones del litoral atlántico del Brasil, hasta llegar en la década del 90
del Siglo XX hasta el estado de Río Grande do Sul, limítrofe con la provincia
de Corrientes.
Ante
esta situación del avance de la enfermedad el ICAA tiene en vigencia con el
CENPETROP el Proyecto denominado “II Vigilancia Epidemiológica de la
Esquistosomiasis en la cuenca del Río Uruguay, en la provincia de Corrientes”.
En el transcurso de las investigaciones ya se ha demostrado, que no obstante no
existir transmisión natural, es probable que se establezca tanto en las cuencas
de los ríos Paraná como del Uruguay porque se ha comprobado que la Biomphalaria
tenagophila existente en Posadas (Misiones), como así también en Berón de
Astrada, Rincón de Vences, Maloyas, Goya, y Pai-Ubre en Corrientes, se han infectado
experimentalmente con la cepa SJ2 de Schistosoma mansoni originaria del Brasil.
Es
decir, que son susceptibles y compatibles con el parásito; además el roedor de
hábitos acuáticos Holochilus braziliensis puede comportarse como un reservorio
potencial de la enfermedad. Una situación similar se ha observado con la
Biomphalaria tenagophila que vive en las aguas superficiales de la cuenca del
Río Uruguay, ya que poblaciones de ese caracol en Mirungá, Aguacerito,
Curupicay, Copra y San Celestino también se infectaron con el Schistosoma
mansoni.
El
ICAA, al propiciar estas investigaciones sobre la probable propagación de la
esquistosomiasis en la provincia de Corrientes, por sugerencia de los
especialistas estima pertinente promover el control sanitario en la zona
fronteriza con el Brasil dado que, además de las deficiencias sanitarias
existentes tanto en el ambiente rural como el periurbano, hay caracoles que
pueden transmitir la enfermedad. El único eslabón faltante en la cadena de
transmisión es el hombre infectado.
Se
tiene proyectado continuar los estudios en la cuenca del arroyo Garabí, en el
noreste de Corrientes, donde se proyecta construir una represa hidroeléctrica
con el Brasil.
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