No importa el barrio. No importa ni el mes, ni el año. La imagen siempre se repite. La cabeza que baja cuidando y acariciando pimpollos. El “tesoro” mejor que puede tener toda familia, sus hijos, la razón de su existencia, de sus luchas y sus desvelos.
Alcanzando las 150 viviendas construidas o remodeladas en
gran medida, se suman a estas las que acumulando otras tantas –o incluso quizás
más- han sido objeto de mejoras “más pequeñas”. Quizás “tan solo” el baño. O el
ingreso del agua. O la conexión a la cloaca. O la refacción de ese cuarto que
ahora es una cocina, con la seguridad sanitaria que también es importante.
El Plan Mejor Habitat pareció una ambiciosa propuesta del
gobierno de Eduardo Galantini comparada con los intentos frustrados de los
sucesivos gobiernos provinciales, y del anterior gobierno comunal, de
solucionar las necesidades elementales, básicas y urgentes, de vivienda de
muchas familias casereñas.
La gestión Cornaló, la que en su spot de reelección
planteaba “la que más logro”, se
encandiló con dos viviendas de madera de eucalipto y techo de chapa, que en
realidad no eran viviendas. Eran monoambientes, sin baño, sin cocina. Sin
cañerías. Incluso sin la unión de techo y parte superior de la pared, “porque
faltaba construir el zócalo que lo cerrara”.
No duraron nada, y eso alegra al pensar que fueron reemplazadas también por la dignidad de la vivienda comunal planteada por esta gestión que en los casi cuatro años trabajo generando viviendas de material sólido: paredes de ladrillos, techos de zinc, cañerías completas y conexionados de agua y electricidad, seguros. Con baños y cocinas dentro de la misma casa.
A algunos les parece poco. Otros opinan que podrían ser
mejores. Sin dudas personas que ejerciendo su derecho a opinar, no han ejercido
el de participar, ni el de colocarse en el solidario lugar del otro. Algunos,
que, más afortunados que otros, nunca vivieron la limitación que una casa
precaria genera, y que apareja la enorme preocupación permanente, atentos al
clima, al imprevisto, a la lluvia que se filtra, a la que moja y arruina muchas
veces lo poco, lo todo que se tiene.
Para el que alguna vez estuvo en ese otro lugar, o que tiene
la capacidad de valor que su realidad diferente no es un privilegio sino una
condición que todos debiéramos tener, ese momento en que la mirada baja y la
mano se apoya en la cabeza revuelta de los más chiquitos tiene una magia
especial: lo resume todo.
Es esa inspiración profunda que transporta por el pensamiento
el recuerdo intenso y rápido de cada difícil situación vivida en la que hubo
que fortalecerse para seguir adelante por esos mismos gurises. Es esa esperanza
que nace, distinta, de que la realidad de todo el grupo familiar cambia desde
un hecho tan pequeño y tan grande.
Ese niño que ahora crece con esa realidad modificada, crece
también con el recuerdo de lo que fue, y con la certeza de que lo bueno no es
solo para otros. Que él también es ese otro. Que vale la pena luchar, porque es
el modo en que las cosas se logran.
Esa familia que recibe no más que una foto de su casita
antes, y su casita ahora, puede volver a enderezar su espalda fatigada, ahora
aliviada de esa sensación de que nunca o quizás, dentro de mucho. Eso ahora es
pasado. Y el pasado es puerta de nuevos sueños, y de nuevos proyectos.
Muchos se pusieron en marcha de inmediato. Se ven en las
paredes decoradas. En las cocinas prolijas de cortinas coloridas. En los
jardines, limpios y con flores plantadas. Es la ropa colgando en la soga, y la
que se apila, prolija en las impecables habitaciones, que fueron incorporando
también, en las cada vez mejoradas construcciones, las mesadas y los pisos
cubiertos de cerámica.
La creatividad y el amor se ven en los rincones. Las fotos y
dibujos de los niños. Las habitaciones pintadas. La pared de una casa en la que
casi una obra de arte, cubre el área de la ducha. Hay amor. No solo en los
rostros felices. Vivir mejor, aliviar preocupaciones, también permite reforzar
vínculos, facilitar el ir a la escuela, necesitar menos concurrir al médico.
Vivir mejor es poder ver el futuro y sentir que se está en
el camino que inevitablemente lleva a que creímos no pudiera ser para nosotros,
nos lleva a tener la certeza de que será para nuestros hijos. Y esa, siempre es
la mejor felicidad.
OTRAS OCHO FAMILIAS DE FIESTA
Esta lunes 29 de julio se realizó la entrega formal de otras
ocho viviendas. Ramono Coceres, en Barrio Aviación, fue la primera en
recibirnos en la puerta. Con compañero, y cuatro hijos grandes, paso de una
habitación precaria donde convivían en situación de hacinamiento, donde no
había baño. A una casita dos habitaciones, cocina y baño.
Rafaela Rodriguez, en Barrio Aviación celebraba la ampliación
y terminación de su casita . La incorporación de cocina y baño, la conexión a
la cloaca, la sustitución de chapas, hoy hacen sentir más seguros al grupo
familiar que suma cuatro hijos y también una nieta a cargo.
Dora Miño, de Barrio Gauchito Gil, su esposo, sus cuatro
hijos – dos varones y dos niños, reemplazo su precaria vivienda tipo rancho sin
baño y sin cocina, por una que hoy cuenta con esas dos dependencias, y además
con dos cuartos.
En barrio Aviación, Petrona Cañete, fue destinataria de la
construcción de un cuarto adicional y de un baño, que no poseía. Petrona, una
mujer de mucha fortaleza, no solo cobija en su hogar a sus dos hijos sino que
además, integra el Programa de Familias Sustitutas teniendo bajo su cuidado a
dos niños en cuyo aspecto prolijo y cuidado se observa su esmero. Sus sonrisas,
auténticas, muestran además la certeza de sentirse seguros, de construir
proyectos diferentes con una cotidianeidad de una vida antes no conocida, que
implica retomar la niñez, aliviada de cargas complejas. Jugando, bromeando,
estudiando, como todo niño debe vivir su infancia.
Barrio Belgrano, lleva al domicilio de Susana Fuceneco, una
familia formada por padres muy jóvenes que, con gran esfuerzo, intentaban
erigir sin ayuda su vivienda, hasta que el nacimiento de su segundo hijo, con
una enfermedad que lo hizo llegar al mundo con el abdomen abierto, trunco sus
proyectos, planteo nuevas urgencias y gastos de viajes y de atención médica,
inesperados. Con alegría, también esta familia, con sus pequeños (el bebé ya
muy mejorado, pero aún en tratamiento), fue objeto de la continuación y
terminación de una vivienda que permita toda la comunidad que necesitan como
familia y contemplando también la particularidad situación de salud de este
niño.
Verónica Sotelo, Barrio Florida. El terreno cedido por sus
suegros les dio el espacio para que pudiera levantarse allí la construcción de
amplios dormitorios para albergar a la pareja, y también a sus tres alegres e
inquietas niñas.
Lina Galloso es la última parada de esta recorrida de
entregas. Una última vivienda que resolvió todas necesidades. Y que marca el
cambio para otros dos niños. No más rancho. Tampoco cuatro paredes, hogar. Eso
es lo que se respira en cada una de estas casas. Para algunos mucho, para otros
poco. Para estas familias, su todo.
“La vivienda es el núcleo básico desde donde cada uno
proyecta su familia, su vida, y la sociedad misma. Estamos dignificando el hábitat
de más de 150 familias con la felicidad de colaborar de esta manera desde esta
gestión de gobierno”, sintetizó Eduardo Galantini, intendente de Monte Caseros
quien encabezó la entrega acompañado del personal de Promoción Humana, el
Secretario de Desarrollo Local y el Jefe de Gobierno.
Postulantes a integrarse al Plan Mejor Habitat deben
dirigirse a la Secretaría de Promoción Humana lugar donde se registra la demanda,
y se realizan los análisis socio económicos que permiten equitativamente
asignar el orden en que las familias requirientes irán recibiendo la mejora o construcción
de su vivienda.
Este programa se realiza con fondos propios de la
Municipalidad de Monte Caseros, en algunos casos, en aquellos que los
propietarios ya cuentan con el material o parte de él, se completa lo necesario
y se asigna la mano de obra, personal de Obras Públicas de la Comuna
perteneciente al área de Viviendas Particulares.
El resto, los cuadros, las fotos, los recuerdos y el futuro, quedan en manos de cada familia, y son muchos!!!
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